Los conectores estancos IP68 son la forma más rápida de proteger una unión o una derivación de cables que va a quedar expuesta al polvo, al agua o a la humedad. Resuelven la conexión en el propio punto de trabajo, sin caja envolvente ni prensaestopas adicionales, con cable rígido o flexible. Elegir el modelo correcto depende de tres cosas: qué hay que hacer con el cable, cómo se quiere cerrar la conexión y dónde va instalada.

Para unir dos cables en línea, el conector estanco en línea cierra por tornillo y ofrece la sujeción más firme; el conector rápido cierra por pestañas de conexionado, sin herramienta, cuando prima la velocidad de montaje. Ambos se fabrican en versiones de tres y cinco polos y cubren secciones de pequeño y medio calibre.

Para bifurcar un circuito, los conectores de derivación trabajan en T o en X, con versión rápida en T. Permiten sacar un ramal directamente sobre el cable, con el mismo grado de protección que la línea principal.

Para conexiones a panel o a una envolvente, los conectores enchufables se separan en dos piezas: la hembra se fija a la envolvente y el macho queda aéreo. Admiten acoplamiento y desacoplamiento repetidos (la versión de fijación a panel está validada para 3000 ciclos, con bornes de cobre bañados en oro) y el cierre de seguridad evita desconexiones a la intemperie. Cuando el conector queda desacoplado, los tapones de silicona protegen los contactos.

Toda la gama se fabrica en poliamida 6.6, con juntas de silicona y temperatura de trabajo de −40 °C a +105 °C, conforme a las normas EN 60998-1, EN 60998-2-1 y EN 62444. El criterio de selección final es la sección del conductor y el diámetro exterior del cable: cada referencia indica el rango admitido y los dos juegos de juntas que lo cubren.