Cuando se abre un empalme estanco por primera vez, muchas personas se sorprenden al encontrar un material transparente o ligeramente translúcido que envuelve completamente las conexiones eléctricas.
A simple vista puede parecer una silicona convencional, pero en realidad se trata de un gel aislante eléctrico, un material diseñado para proteger los empalmes frente a la humedad, el agua, el polvo y otros agentes externos que pueden comprometer el funcionamiento de una instalación.
En la mayoría de soluciones modernas este gel está fabricado a partir de silicona bicomponente, un material que destaca por su capacidad aislante, su elasticidad permanente y su facilidad de aplicación.
En este artículo explicamos qué es, cómo funciona y por qué se ha convertido en uno de los sistemas de protección más utilizados en instalaciones eléctricas exteriores y enterradas.
La función principal del gel no es sujetar los cables, sino proteger las conexiones eléctricas frente a los agentes externos.
Cuando un empalme queda expuesto a la humedad, el agua puede acabar penetrando hasta los conductores y provocar corrosión, pérdidas de aislamiento o averías difíciles de localizar.
El gel de silicona elimina prácticamente ese riesgo al envolver completamente la conexión y crear una barrera protectora alrededor de los conductores.
Además de impedir la entrada de agua, también ayuda a absorber pequeñas vibraciones y movimientos del cableado sin agrietarse, algo especialmente importante en instalaciones exteriores.
Es uno de los usos más habituales. Una vez realizadas las conexiones eléctricas, el gel rellena todos los espacios libres del interior de la caja, protegiendo completamente los empalmes frente al agua y la condensación.
Muchos fabricantes incorporan el gel directamente en el interior de la caja de empalme. Esto permite al instalador realizar la conexión de forma rápida, sin necesidad de preparar mezclas ni añadir materiales adicionales durante la instalación.
La silicona bicomponente permanece flexible después del curado, lo que permite que determinados sistemas de gel sean reaccesibles. En estos casos, es posible abrir nuevamente la caja para inspeccionar, modificar o realizar tareas de mantenimiento en la instalación.
El gel suele ser la opción preferida cuando se prevén futuras ampliaciones o trabajos de mantenimiento.
La resina EPOX, por el contrario, endurece de forma permanente y encapsula completamente la conexión. Si fuera necesario acceder al empalme, habría que sustituir todo el conjunto.
La resina se reserva para instalaciones permanentes donde se busca un sellado definitivo.
Uno de los errores más frecuentes consiste en utilizar productos que no han sido desarrollados específicamente para aplicaciones eléctricas. No todas las siliconas ofrecen propiedades dieléctricas ni garantizan la protección necesaria frente al agua y la humedad.
También es importante comprobar la compatibilidad del gel con el tipo de cable y los materiales de la conexión, especialmente cuando se trabaja con diferentes tipos de aislamiento o con componentes metálicos que puedan requerir condiciones específicas de protección.
En los geles bicomponentes para verter, otro aspecto fundamental es respetar las proporciones de mezcla indicadas por el fabricante. Una dosificación incorrecta de los componentes A y B puede alterar el proceso de curado y afectar a las propiedades finales del material.
Asimismo, antes de realizar el encapsulado, la conexión debe estar correctamente ejecutada y los conductores deben encontrarse limpios y libres de humedad. La presencia de agua, suciedad o restos de otros materiales puede comprometer el aislamiento y favorecer problemas posteriores.
También conviene verificar que la cantidad de gel sea suficiente para cubrir completamente la conexión y los puntos de entrada de los cables. Un relleno insuficiente puede dejar zonas expuestas y reducir la protección frente a la humedad.
Por último, es necesario respetar las indicaciones del fabricante relativas al tiempo de curado, rango de temperatura, sección de los conductores y condiciones de instalación. El gel aislante protege la conexión, pero no sustituye una ejecución eléctrica correcta ni corrige defectos en el empalme.
No. Se trata de un material con excelentes propiedades aislantes y una elevada rigidez dieléctrica, diseñado específicamente para proteger conexiones eléctricas.
El tiempo de reticulación depende del producto y de las condiciones de instalación. En el caso de MP One de ETELEC, el gel alcanza su reticulación en aproximadamente 8 minutos, lo que permite agilizar la instalación y poner la conexión en servicio en poco tiempo.
Sí. Los geles de calidad están preparados para soportar lluvia, humedad, radiación UV y amplios rangos de temperatura.
Generalmente sí, aunque siempre es recomendable comprobar las especificaciones del fabricante para confirmar la compatibilidad con el aislamiento del conductor.
La silicona bicomponente es un material utilizado para proteger conexiones eléctricas en instalaciones exteriores, enterradas o sometidas a ambientes húmedos. Su capacidad para formar un gel aislante eléctrico flexible, resistente al agua y con excelentes propiedades dieléctricas contribuye a aumentar la fiabilidad de los empalmes y reducir las necesidades de mantenimiento a largo plazo.
En GAESTOPAS contamos con soluciones ETELEC de protección IP68 adaptadas a diferentes necesidades de instalación, tanto en formato de gel para verter como integrado en cajas de empalme y sistemas estancos. Esta gama permite proteger las conexiones frente al agua y la humedad en aplicaciones donde se requiere un elevado nivel de estanqueidad y durabilidad.