Prensaestopas: cómo elegir el tipo y tamaño adecuado para cada instalación

La rosca, el diámetro del cable y el entorno de trabajo determinan qué referencia garantiza la estanqueidad y la sujeción del conductor en cada cuadro, máquina o envolvente.

Un prensaestopas mal elegido deja entrar agua y polvo, o no retiene el cable ante la tracción. El problema suele aparecer con el equipo ya en marcha, cuando corregirlo exige desmontar.

El primer dato es la rosca del orificio: métrica, según EN 60423, o PG, según DIN 40430. GAESTOPAS ofrece la mayoría de sus series en ambas.

La rosca no fija por sí sola el tamaño. Cada referencia tiene un rango de apriete, y el diámetro exterior del cable debe quedar dentro de ese margen para que la junta selle. La serie GADI de poliamida va de M12 a M75 y admite cables de 3 a 55 mm. Por encima de esas medidas, los prensaestopas XXL cubren de M72 a M100. Si varios cables comparten entrada, el multicables universal dispone de 2 a 8 agujeros para cables de 3 a 18 mm.

El entorno decide el material. La versión de poliamida PA6 con junta de cloropreno CR alcanza IP68 a 5 bar durante 30 minutos. Trabaja de -20 °C a +100 °C en servicio permanente y de -30 °C a +150 °C de forma intermitente. En latón niquelado, el GADI baja el límite intermitente a -40 °C.

Hay instalaciones con exigencias propias. Los GADI EMC protegen el sistema frente a interferencias electromagnéticas y limitan las que emite. Los higiénicos, con IP69K, soportan la limpieza con vapor a alta presión. Los de ventilación equilibran la presión dentro de la envolvente. Los DIN para cable plano cubren con seis medidas los formatos habituales entre 4×1,5 y 1×16 mm.

Todos estos datos figuran, referencia a referencia, en el catálogo de GAESTOPAS, de modo que la elección queda cerrada antes de llegar a la obra.