Cómo organizar y proteger el cableado dentro de un armario rack

Los latiguillos cruzados entorpecen cualquier intervención. Un recorrido definido desde el frontal hasta el lateral, con puntos de sujeción reutilizables, reduce el tiempo que cuesta localizar una avería.

Un rack se cablea una vez y se modifica durante años. Cada ampliación añade latiguillos y, sin un recorrido definido, acaban cruzados delante de los puertos. Cuando falla un enlace, lo primero es saber a qué puerto va cada cable.

En el frontal, los organizadores de 1U para rack estándar de 19″ guían los latiguillos entre el panel y el switch. Hay versión metálica con cuatro anillas y versión plástica con cinco, modelos con tapa de 1U y 2U y uno con cepillo que evita la entrada de polvo y suciedad.

Para el cable que sube o baja por el lateral, el organizador vertical de los armarios SERIE VS se ofrece en 38, 42 y 47 U. En racks de 60 u 80 cm de fondo, la bandeja de gestión tiene 24 canales perforados y numerados, en entrada y en salida, y 24 tapones de gel de sílice para cerrar los orificios libres. La numeración facilita la localización de fallos.

La sujeción corre a cargo del velcro. Las bridas, de 125 a 310 mm, se abren y se reutilizan, y están pensadas para áreas estrechas como los armarios de telecomunicaciones. El rollo, de 10 o 25 m, se corta a la medida de cada mazo. Ambos trabajan entre -40 y +85 °C.

Donde hay roedores, la funda trenzada con autocierre, de fibra de vidrio y poliéster, protege el mazo: el vidrio se adhiere a la boca del roedor y le irrita. Es autoextinguible (FMVSS 302) y soporta de -70 a +125 °C.

Los latiguillos S/FTP y SLIM de GAESTOPAS indican un radio mínimo de curvatura de 4D. Los recorridos del rack deben respetarlo.